Yoga para dejar de fumar
Cada vez son más las personas que optan por un estilo de vida saludable y deciden eliminar hábitos tan perjudiciales como el tabaco. Sin embargo, hay que pagar un alto precio durante las primeras semanas, ya que los niveles de ansiedad causados por la adicción a la nicotina son muy altos.
Pero la práctica adecuada de yoga, como en tantas ocasiones, nos puede ser de gran ayuda a la hora de lidiar con estos estados tan descontrolados. Hoy os proponemos esta sencilla secuencia de posturas de yoga para dejar de fumar, que podéis incluir en vuestra práctica diaria, durante ese periodo tan complicado de desintoxicación y purificación tras el abandono del tabaco.
1-. VAKRASANA (postura de la media torsión)
La torsión que nos propone esta postura, estimula la actividad de hígado, riñones y el bazo, ayudando a eliminar toxinas. Además alivia la tensión de las cervicales, los hombros y la espalda, zonas de alta sensibilidad ante los estados de ansiedad.
2-. USTRASANA (postura del camello)
Para esos días de bajón con esta postura lograremos levantar el ánimo. Además aumentará nuestra capacidad pulmonar, muy afectada por el hábito de fumar. Una vez dentro de la postura mantendremos nuestra atención en realizar inhalaciones y exhalaciones profundas y amplias.
3-. DANDASANA (postura del bastón)
A través de esta postura también estimulamos el sistema respiratorio ya que debemos abrir bien el pecho y levantar el tronco. Además alivia el estrés y el dolor de espalda, corrigiendo malas posturas que nos dejaban sin aire.
4-. ADHO MUKHA SVANASANA (postura del perro mirando hacia abajo)
Una de las posturas más recurrentes en toda práctica que nos ayudará a calmar la ira, sobre todo en esos momentos en los que el poder de la adicción al tabaco quiere tomar el control de nuestro estado anímico.
5-. PRASARITA PADOTTANASANA I (postura de flexión con piernas extendidas I)
Podemos colocar dos bloques justo debajo de los hombros para apoyar las manos, en el caso de que no consigamos llegar al suelo. Con esta postura sentiremos como cuerpo y mente se relajan, además de darle tono a las piernas y fortalecer la pelvis.
Esperamos que esta sencilla secuencia de posturas os ayude si estáis pasando por una etapa de desintoxicación del tabaco. Os proponemos esta práctica guiada por nuestra profesora Victoria Brunacci “Yoga para el estrés y la ansiedad” para alcanzar la serenidad.
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7 hábitos para empezar el día con buen pie
Resulta bastante obvio que la actitud con la que comenzamos el día por la mañana marcará el desarrollo de los acontecimientos durante el resto del día, no tanto por lo que ocurra, sino por la percepción que tengamos de lo que sucede y nuestro estado de ánimo. Os proponemos adoptar siete hábitos que harán que vuestro día sea más agradable y productivo desde el momento mismo en que suena el despertador.
1. Acuéstate pronto la noche anterior. Es tentador quedarse despierto hasta tarde cuando todos duermen y la casa está en silencio. Pero trasnochar pasa factura al día siguiente. Habituarse a dormir las horas que el cuerpo necesita es la mejor manera de empezar bien el día.
2. Madruga. Levántate temprano y sin prisa. Pon el despertador quince minutos antes de la hora normal. Puede que cuando suene por la mañana sientas deseos de estamparlo, pero te animamos a que tu voluntad sea más fuerte que la pereza y sigas adelante con las demás propuestas. Si te acostaste pronto, te costará menos levantarte.
3. Sé agradecido. Dedica el primer pensamiento del día a agradecer que estás vivo. Da gracias por tener la oportunidad de aprender algo nuevo con cada conflicto que se te presenta, y agradece el nuevo día que se te brinda como el mejor regalo.
4. Medita. Siéntate en un lugar elegido para ello, limpio en el que no vayas a ser molestado o distraído. Medita durante 20 o 30 minutos, o sólo 10 si no tienes más tiempo. Puedes poner una alarma para no tener que estar pendiente de la hora. Si no o has hecho nunca: siéntate en una postura cómoda con la espalda recta. Relaja el abdomen y respira libremente. Pon tu atención mental en la respiración, concretamente en la sensación que se produce en tus fosas nasales cuando el aire entra y sale. Cada vez que tu mente se distraiga con otra cosa, sólo vuelve a la respiración. Una y otra vez. Amablemente y sin reproches. Aquí tienes una meditación guiada con la que puedes empezar a practicar.
5. Saluda al Sol. Es perfecto para hacerlo por la mañana y desentumecer el cuerpo. Tiene multitud de beneficios para el cuerpo y la mente y no te llevará más de unos minutos. Puedes hacer tantos ciclos como quieras o te permita el reloj. Empieza más lento y a medida que tu cuerpo vaya calentándose incrementa la intensidad. Esta clase es perfecta para aprender a practicarlo.
6. Toma un desayuno completo. Dedica el tiempo necesario a alimentar tu cuerpo. Dicen que el desayuno es la comida más importante del día, y si has conseguido levantarte temprano, meditar y después hacer un poco de yoga, a estas horas debes estar hambriento. Si tomas fruta, que sea lo primero. Mientras preparas lo demás, dará tiempo a que se digiera. Después lo que tomes habitualmente, cereales, muesli, tostadas, café, te o infusión.
7. Regala amabilidad. Dedica una sonrisa, un abrazo, un momento de ternura a los miembros de tu familia. Si vives solo, hazlo con la persona que te apetezca, el portero, un compañero de trabajo, amigo o vecino. Recuerda que la vida es como un boomerang, aquello que damos nos será devuelto.
El famoso “empezar el día con buen pie” es responsabilidad nuestra, y no un regalo venido del cielo.
Namaste