Jala Neti o ducha nasal

La respiración nasal es la principal fuente de captación de energía vital o prana. Para poder absorber una mayor cantidad de prana es esencial que las fosas nasales se mantengan bien limpias.
El aparato respiratorio segrega una mucosidad con la finalidad de impedir el paso del polvo que hay en el aire hacia los pulmones. Al sonarnos, nos liberamos de una parte de esas mucosidades, pero no del todo.
Existe una técnica de yoga que limpia a fondo la mucosa de la nariz, esta técnica se conoce como Jala Neti.
– El nervio olfativo se beneficia de esta limpieza, al igual que los ojos, gracias a la activación de la circulación sanguínea en las fosas nasales.
– Ademas esta técnica nos protege contra los resfriados. Elimina la mucosidad, suciedad, bacterias y residuos acumulados en las fosas nasales. Facilita y mejora la respiración nasal.
– Al estimular las terminaciones nerviosas de la nariz tiene un efecto tonificante sobre el cerebro.
– Facilita la regulación de los ciclos de ida y pingala.
– Es muy útil en el tratamiento de dolencias como asma, neumonía, bronquitis y sinusitis.
Hay dos técnicas básicas e igualmente sencillas y para nada desagradables.
TÉCNICA 1
Necesitas un tazón con agua salada. El agua no salada provocaría comezón. Añade una cucharadita de café rasa de sal para restablece el equilibrio osmótico con el medio interior. Lo mejor es utilizar agua mineral, a temperatura corporal y preferiblemente que no haya sido hervida.
Mantén el tazón horizontal y sumerge la nariz en el agua. No aspires el agua como haces con el aire. Con la glotis, haz un pequeño movimiento de bombeo en la parte posterior de la garganta. El agua subirá insensiblemente por la nariz, de tal manera que tras algunos bombeos percibirás un gusto salado en la garganta. Evita que entre aire junto con el agua. Para de aspirar y mantén a nariz sumergida en el agua durante algunos segundos, después deja que el agua se escurra sola fuera de la nariz. Repite la operación un mínimo de dos veces.
TÉCNICA 2
Se utiliza un recipiente llamado lota, parecido a una tetera pequeña. Llena el lota con agua salada. La cantidad de sal es alrededor de una cucharada de café rasa para medio litro de agua.
Algunos yoguis utilizan agua tan caliente como pueda soportar, otros utilizan agua fría o a temperatura ambiente. El agua muy caliente desprende mejor y más rápidamente las mucosidades adheridas a las fosas nasales. El agua fría tonifica y endurece.
Introduce el embudo del lota en la ventanilla izquierda de la nariz, e inclina la cabeza hacia la derecha, de manera que el agua penetre por la nariz. Ella sola pasará a la otra fosa nasal. El embudo debe obstruir completamente el orificio nasal. Mantén la boca abierta en todo momento, respires o no. cuando hayan pasado aproximadamente 250 ml de agua de la fosa izquierda a la derecha, cambia el lota a la ventanilla derecha y repite la operación.
Es importante secar bien las fosas y cornetes nasales después de la ducha. Para ello primero inclina la cabeza hacia delante y deja que el resto de agua salga por si sola de la nariz.
El secado se hace por ventilación. Inclina el tronco hacia delante y coge tu muñeca izquierda con la mano derecha por detrás de la espalda. Espira fuertemente por ambas ventanillas, inclinando la cabeza hacia abajo, vuelve a inspirar con fuerza y de nuevo espira por ambas fosas nasales. En seguida inspira y espira inclinando la cabeza hacia la izquierda, después hacia la derecha… continúa así durante uno o dos minutos, hasta que las fosas nasales estén perfectamente secas.
Cuando estén completamente secas puedes poner unas gotas de aceite en cada fosa nasal, puede ser de oliva, almendras, sésamo…
Entra en Gaia y comienza a practicar yoga cuando y donde quieras.
AHIMSA - Descubriendo el camino del amor
La palabra sánscrita Himsa significa daño. El ser humano es experto en esta práctica tanto a nivel global como particular; no hay más que ver los efectos que nuestro egoísta modo vida está causando en el medio ambiente, los constantes conflictos bélicos entre países, las dificultades que tenemos a la hora de aceptar lo que es diferente, al comunicarnos y lo mal que nos tratamos a nosotros mismos en muchos aspectos.
La luz y la oscuridad forman parte de la naturaleza de todas las cosas. Un elemento sin el otro no puede existir, porque el contrario da sentido y potencia esas cualidades. Me gusta pensar que nuestra sombra o lado oscuro es lo que nos da perspectiva a la hora de brillar con intensidad.
La otra cara de Himsa es Ahimsa, “la no violencia”. Este término filosófico se enmarca en tradiciones religiosas como el Hinduismo, el Jainismo y el Budismo, promoviendo una actitud de respeto hacia la vida humana, animal y vegetal desde una convivencia pacífica, amable y armoniosa.
El gran reto comienza cultivando ese espíritu primero en ti para sembrarlo después en tu entorno. Porque una cosa que está clara, si el cambio no se produce en tu interior como semilla, difícilmente podrás lograr un cambio a tu alrededor.