Posturas de yoga: kakasana o el cuervo

Kakha es el vocablo sánscrito que significa cuervo. La postura final que adopta el cuerpo en esta asana se asemeja a este pájaro. También es conocida como Bakasana o la grulla, pero no son exactamente iguales. Kakasana es una postura moderada de equilibrio invertido sobre las manos, que parece más difícil de lo que realmente es, y requiere mayor equilibrio y concentración que fuerza muscular en los brazos.
En las posturas con nombres de pájaros son comunes la flexión de la columna dorsal, la abducción de los omóplatos y la extensión de la columna cervical, es decir, se abren las alas y se alza el pico.
TÉCNICA
– Sitúate en la esterilla en cuclillas, apoya las manos en el suelo delante de ti, separadas entre sí al ancho de tus hombros, flexiona ligeramente los codos y oriéntalos hacia fuera.
– Levanta la pelvis todo lo que puedas manteniendo las rodillas flexionadas, y apoyando las puntas de los pies, no la planta entera. Lleva el peso de tu cuerpo a las manos, manteniendo aún las puntas de los pies en el suelo, y dirige la mirada a un punto situado en el suelo, a unos 50 cm por delante de ti.
– Eleva los pies y apoya las rodillas cada una sobre un brazo. Aquí viene la diferencia fundamental entre bakasana y kakasana. En bakasana las rodillas se sitúan lo más cerca posible de las axilas. En kakasana en cambio, las rodillas se acercan más a los codos.
– Junta los dedos gordos de los pies, e intenta acercar las pantorrillas a los glúteos haciendo una contracción con los músculos del abdomen.
– Mantén la postura el mayor tiempo posible y después deshaz en el orden inverso, y descansa. Sacude y moviliza las muñecas.
RECOMENDACIONES
– La base de las manos debe ser estable. Separa los dedos y gira ligeramente la mano hacia dentro.
– Cuando dobles los codos, estos deben salir hacia los lados, no hacia atrás.
– Si al principio no puedes levantar los dos pies del suelo sin perder el equilibrio, levanta solo uno, manteniendo la punta del otro en el suelo, hasta que te sientas preparado.
– Mantén la cabeza erguida y la mirada fija en un punto situado en el suelo por delante de ti.
– Puede que al principio solo puedas mantener la postura durante unos pocos segundos. Con la práctica, tu equilibrio mejorará y con él aumentará el tiempo de permanencia. Hasta ese momento, ten paciencia y perseverancia y repite la postura 2 o 3 veces.
BENEFICIOS
– Fortalece las muñecas, los brazos y los hombros, músculos dorsales y pectorales.
– Aumenta la capacidad respiratoria.
– Tonifica los órganos abdominales.
– Mejora el riego sanguíneo.
– Favorece el funcionamiento del hígado y el bazo.
– Mejora la concentración y el equilibrio.
– Aporta calma y claridad mental.
CONTRAINDICACIONES
No es recomendable practicar esta postura si estás embarazada, en caso de presión arterial alta, o síndrome del túnel carpiano.
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Virabhadrasana II: Claves para conseguirla
Esta postura, Virabhadrasana II, honra las cualidades heroicas que todos llevamos dentro, puesto que nos conecta con el poder de nuestras piernas que, unido a nuestra intención, nos impulsa a la acción. Es una asana fabulosa para recuperar la sensación de poder, de hecho, mientras la ponemos en práctica podemos dedicar un silencioso “¡Fuera!” a nuestro problema o enemigo interior.
Todos los beneficios y cualidades de Virabhadrasana II te la contamos en detalle en este artículo. En esta ocasión queremos compartir con vosotros algunas claves para llegar a realizar este asana de manera completa, correcta y sintiendo en profundidad las cualidades esenciales que encierra. Así que toma nota:
1º Para prepararla: podemos hacer antes Tadasana (postura de la montaña) que nos ayudará a enraizarnos en la tierra y renovar nuestro propósito de voluntad, nuestra motivación para hacer lo que nos propongamos y resolverlo con valentía.
2º La mirada: irá dirigida hacia la punta del dedo índice de la mano que está delante.
3º Para facilitarlo:
-Flexionamos un poco menos la rodilla que está adelantada.
-Manteniendo las manos apoyadas en las caderas.
4º Esta postura requiere de mucha energía, por lo que debemos respirar profundamente, mientras mantenemos las piernas y los brazos firmes, que no tensos, sino con presencia y valentía.
5º El tiempo recomendable para mantener esta postura y beneficiarse de sus poderosos efectos estaría en torno a 30 segundos por cada lado.
6º Es importante recordar que una vez dentro de la postura nuestra mente ha de estar encauzada en las sensaciones corporales, y con nuestra motivación podemos ayudar a que estas sensaciones sean más intensas si vamos investigando sobre nuestros propios límites, observando cómo reacciona nuestra mente cuando nos acercamos a ellos.
Seguro que con estos sencillos consejos la próxima vez que realicemos esta postura veremos notables diferencias. Si queréis comprobarlo ya, os proponemos esta clase guiada por nuestra profesora Ángela Muñoz “Flow 305” este flow fue diseñado por la profesora Terri Cooper, fundadora de 305Yoga y YogaGangsters.org en Miami. ¡Os encantará guerreros!
Os esperamos en Aomm.tv