5 Posturas de yoga que mejoran tu salud sexual
Según el último estudio realizado por Aomm.tv sobre la práctica de yoga en nuestro país revela que 6 de cada 10 españoles desconoce los enormes beneficios que aporta el yoga en la vida sexual.
Todos podemos ver las diferencias culturales entre las civilizaciones de Oriente y Occidente, en la sexualidad también. Para tratar los problemas de erección, la falta de deseo o cualquier otro tipo de disfunción asociada a la vida sexual, la cultura occidental se basa principalmente en los tratamientos farmacológicos.
Sin embargo, el mundo oriental, como poseedor de una historia milenaria de entendimiento y aproximación a los problemas humanos, incluidos los sexuales, ha adoptado prácticas como el Tantra y el Tao, la contemplación, la acupuntura y el yoga, para resolver estas disfunciones y alcanzar la plenitud y el placer sexual.
BENEFICIOS DEL YOGA PARA LA VIDA SEXUAL
-Tonifica los músculos de la zona pélvica y el abdomen, aumentando el flujo sanguíneo.
-Se estimula la producción de hormonas que incrementan la felicidad.
-Se incrementan los niveles de excitación, lubricación y deseo.
-Se desarrolla un cuerpo más flexible y esbelto, capaz de moverse con más libertad y soltura.
-Permite controlar mejor las emociones, que seamos más conscientes de nuestras acciones y nos enfoquemos al 100% al momento que nos ocupa, el encuentro sexual, dejando a un lado el miedo, estrés y las preocupaciones.
POSTURAS
1-. SUPTA BADDHA KONASANA (postura tendida del ángulo atado)
Tumbado con las rodillas flexionadas y juntando las plantas de los pies entre sí. Se pueden colocar toallas o mantas enrolladas debajo de cada muslo y en la cabeza para reposar. Las manos pueden estar sobre el vientre, formando un triángulo con los dedos o a los costados con las palmas hacia arriba. Permanece en la postura 2-3 minutos y siente como se relajan las caderas.
2-. UPAVISTHA KONASANA (postura sentada del ángulo extendido)
Sentado en el suelo con las piernas estiradas y abiertas en un gran ángulo, la espalda debe permanecer erguida y con las palmas de las manos vamos caminando lentamente hacia delante. Estimularemos la circulación en la región pélvica.
3-. ARDHA BHUJANGASANA (postura de la esfinge)
Similar a la cobra, la única diferencia es que los antebrazos quedan apoyados en el suelo. La pelvis, las piernas y el abdomen están activos, pero sin tensión, en contacto con el suelo. Atiende a la respiración y repitiendo el mantra Vam con énfasis en la V, enfócala hacia el segundo chakra (Svadishtana) en la región pélvica, donde reside la energía sexual.
4-. EKA PADA RAJAKAPOTASANA (postura de la paloma)
En esta postura se trabajan los músculos de la cadera para relajarlos y aumentar su flexibilidad. No fuerces la postura y siente como en cada respiración te abandonas poco a poco.
5-. VIPARITA KARANI (postura de inversión sencilla)
Postura pasiva que alivia la congestión de las piernas y es reconstituyente para todo el sistema nervioso. Estira la espalda baja y estimula la circulación sanguínea en la pelvis, mejorando la excitación.
Si quieres practicar estas y otras posturas reconstituyentes y estimulantes con tu pareja, te proponemos esta práctica de “Yoga en pareja con masaje tailandés” guiada por nuestra profesora Victoria Brunacci. Únete a la comunidad Aomm.tv
Posturas de yoga: Torsiones
La familia de las torsiones es una de mis favoritas. Son posturas muy agradables en todas sus versiones y tienen un efecto compensatorio; encajan a la perfección casi en cualquier punto de la práctica, lubricando la columna, desestresando el organismo y tonificando los órganos abdominales.
También torsionamos en numerosas situaciones del día a día. Cuando alguien nos llama por la calle y giramos espontáneamente el tronco para mirar quién es se produce una torsión, principalmente cervical y de la parte alta del tórax; o tumbados en la cama al desperezarnos, giramos las piernas hacia un lado y el tronco hacia otro buscando activar y empezar a movernos tras muchas horas durmiendo.
Entonces ¿qué aporta la torsión en el yoga? Por encima de todo, te da conciencia en la postura y conciencia de sus efectos a nivel físico, energético y emocional.
Las torsiones nacen en la pelvis y ascienden por la columna vertebral siendo más acentuadas en la zona dorsal y cervical. Estiran la musculatura que sujeta las vértebras, fibras que organizan la posición de los discos, que están relacionadas con el equilibrio, y se exponen a debilitarse por la adaptación del esqueleto a las superficies planas de las ciudades, las malas posiciones que adoptamos con frecuencia, la falta de ejercicio y el paso de los años.
Sus beneficios más notables son:
– Torsionar comprime el abdomen y los órganos pélvicos estimulando el flujo sanguíneo.
– Flexibilizan y rejuvenecen la espina dorsal favoreciendo el riego sanguíneo en el sistema nervioso.
– La flexibilidad del diafragma aumenta mejorando la capacidad respiratoria.
– Ayudan a flexibilizar las caderas y a relajar las ingles.
– Alivian dolores de espalda y diversos trastornos de la columna vertebral.
– Los órganos internos se tonifican y el tracto intestinal mejora.
– Favorecen la eliminación de toxinas acumuladas en el hígado y el bazo.
– Son posturas que aumentan los niveles de energía y a la vez generan calma mental.
En el aspecto más sutil, las torsiones tienen un claro impacto equilibrante en nuestras emociones. Es como si al girar la columna estrujásemos el sistema nervioso, una vez que las vértebras vuelven a su lugar se produce un flujo de sangre intenso en dos direcciones, hacia el cerebro y hacia las piernas. Este flujo es también energético y le da una sana sacudida a nuestro estado anímico ayudando a desatascar emociones estancadas y a darles salida. Puede suceder que tras una práctica con muchas torsiones te sientas algo revuelto durante el día, e incluso al día siguiente, con necesidad de llorar y de soltar. Si sucede no le pongas freno ya que estás “limpiando”.
Te animo a poner más atención a las torsiones y a explorarlas desde el conocimiento de sus beneficios. Te ayudarán a deshacer tensiones profundas, tanto físicas como emocionales; dale profundidad a la respiración, permite que el estrés abandone tu cuerpo y disfruta del regreso a la posición natural y al equilibrio interno.
Namaste.