Yoga y natación: estírate después de nadar
Yoga y natación forman un tándem perfecto, ya que las dos son disciplinas relajantes, que fortalecen el cuerpo y a la vez resultan suaves para las articulaciones.
Sin embargo, como ocurre en todos los deportes, la natación tiende a sobrecargar algunos grupos musculares olvidando los antagónicos. Aquí te proponemos 4 posturas de yoga para estirar después de nadar que te ayudarán a corregir estos desequilibrios.
Siddhasana. Siéntate en el suelo, dobla una pierna y acerca el talón a la pelvis. Dobla la otra pierna y déjala por delante de la primera. Deja que desciendan las rodillas hacia el suelo. Estira tu espalda hacia arriba, y lleva los hombros hacia abajo y atrás. Apoya las manos en los muslos y vuelve las palmas hacia arriba.
Gomukasana. Siéntate con las piernas estiradas, dobla la derecha y lleva el pie cerca de la cadera izquierda. Ahora dobla la pierna izquierda, pon la rodilla encima de la derecha y lleva el pie al lado de la cadera derecha. Estira el brazo derecho hacia el cielo, dobla el codo de manera que puedas tocarte la nuca con la mano. Lleva el brazo izquierdo hacia abajo pegado a tu costado, dobla el codo y orienta la mano hacia arriba por detrás de tu espalda. Intenta coger los dedos de una mano con la otra mano. Si no llegas puedes ayudarte con la toalla o un cinturón. Después repite con los brazos y las piernas cambiadas.
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Adho Mukha Svanasana. Ponte de rodillas en el suelo y apoya las manos separadas un poco más que el ancho de tus hombros. Inhalando levanta la pelvis hacia el cielo estirando las piernas y los brazos. Al exhalar lleva los talones hacia el suelo.
Supta Badha Konasana. Túmbate boca arriba y junta las plantas de los pies cerca de la pelvis, formando un rombo con tus piernas. Estira toda la espalda en el suelo y lleva los brazos por detrás de tu cabeza con las palmas hacia arriba. Dobla los codos y sujeta cada uno con la mano contraria.
Con esta serie estirarás suavemente los músculos rotadores de los hombros ayudándote a abrir el pecho. También se estiran profundamente los músculos posteriores e internos de las piernas para ganar apertura en las caderas y evitar calambres en las piernas. Puedes hacerlos tanto antes como después de tu sesión de natación, en el mismo borde de la piscina o en la orilla de la playa.

Te aconsejamos esta clase guiada por Mónica Gordillo ‘Relaja y reajusta brazos y hombros’ para permitir el descanso y relajar la tensión acumulada en esta zona.
Necesitas tomar esta clase si sientes tensión en los hombros sobre todo después de pasar largo rato en el auto, sentado frente al monitor o cargando largas horas a un bebé. Estas actividades suelen agotar los músculos desde la espalda hasta el cuello. Las posturas sugeridas en esta sesión permitirán el descanso de tus hombros, aliviando la tensión acumulada. ¡Apréndelas y practica en cualquier momento!
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Yoga para reducir el sobrepeso
El sobrepeso y la obesidad son un problema que cada vez afecta a más personas en todo el mundo, ya no solo a Occidente. Los malos hábitos alimentarios y el sedentarismo se extienden como si de una epidemia se tratase, y quien más quien menos, cae en sus redes.
El sobrepeso puede tener graves consecuencias para la salud, como diabetes tipo II, apnea del sueño, hipertensión y ciertos tipos de cáncer. También provoca problemas de espalda y en las articulaciones. Puede crear y empeorar lesiones en las rodillas, tobillos, caderas…
Aparte de las consecuencias negativas para la salud de tener sobrepeso, están las consecuencias negativas de intentar perder peso adoptando dietas que en muchos casos son nutricionalmente desequilibradas y no saludables.
Una reducción extrema de calorías puede provocar una rápida pérdida de peso, pero para que el cuerpo obtenga la energía que necesita, se descompone tejido muscular. La pérdida de masa muscular disminuye el ritmo metabólico, lo cual minimiza el gasto de calorías. En cuanto se abandona esta dieta, el peso perdido se recupera rápidamente, y principalmente en forma de grasa.