Posturas de yoga: Matsyasana

TÉCNICA
Sentado en el suelo con las piernas extendidas hacia el frente.
Inclinando un poco el tronco hacia atrás y a la derecha, coloca el codo derecho en el suelo. De la misma forma apoya en codo izquierdo en el suelo.
Lleva el pecho hacia delante y arriba lo más que puedas dibujando un arco en tu espalda.
Inclina la cabeza hacia atrás. Lentamente mueve los codos hacia delante hasta que logres apoyar la coronilla en el suelo.
La mirada vuelta hacia atrás, viendo el mundo del revés.
Mantén la postura durante un minuto como máximo y desciende la espalda hasta el suelo, observando levantar ligeramente la cabeza para evitar que ruede por el suelo.
RECOMENDACIONES
En la postura final, continúa con los codos apoyados en el suelo. Sólo para practicantes con larga experiencia recomendamos levantar los codos del suelo y apoyar las manos en los muslos.
Asegúrate de apoyar en el suelo la parte más alta de la cabeza, no la zona occipital.
Mantén las piernas bien extendidas.
Junta los labios y esfuérzate en estirar la parte anterior del cuello.
BENEFICIOS
Favorece la expansión del tórax y aumenta la capacidad respiratoria.
Regula el funcionamiento de la glándula tiroides.
Colabora en la apertura de la articulación de los hombros.
Fortalece los músculos del cuello, la espalda, el cinturón abdominal.
El sistema nervioso simpático resulta beneficiado. Los nervios espinales resultan tonificados debido a la mayor afluencia de sangre en la musculatura de la espalda.
El plexo solar se abre y se descongestiona.
Ejerce un poderoso masaje en la región lumbar, tonificando las glándulas suprarrenales.
Estimula la glándula pineal.
El estiramiento que se produce en el abdomen, añadido a la respiración profunda, masajea los órganos abdominales, en especial el hígado y el bazo.
Previene y mejora las hemorroides.
Resulta favorable para algunos trastornos respiratorios con dificultad en la exhalación como el asma o la bronquitis.
CONTRAINDICACIONES
En caso de existir alguna lesión importante en la columna vertebral o hernia de disco se recomienda precaución en la práctica de Matsyasana.
Posturas de yoga: Lateralización
Este post cierra la serie sobre las cuatro familias de posturas en yoga que se centran en los movimientos de la columna. Espero que te sean de mucha utilidad y sirvan como artículos de consulta para refrescar y enriquecer tus conocimientos sobre la práctica de asanas.
En la vida cotidiana estirar a la vez que te inclinas hacia un lado es un gesto muy común. También se hacen muchos movimientos inconscientes de lateralización como apoyar el peso en una pierna más que en la otra, o tener tendencia a inclinarnos hacia un lado determinado cuando nos sentamos.
En sánscrito el prefijo “parsva” quiere decir lateral y en yoga se aplica a todas aquellas asanas que se inician en la cintura estirando los costados, el tronco se flexiona hacia un lado y hacia el otro.
Se puede hablar también del estiramiento de la musculatura lateral del tren inferior, que se produce especialmente en las torsiones. No se consideran posturas de lateralización pero cooperan con la acción equilibrante de las mismas. En esencia, lateralizar flexibiliza las costillas y la musculatura del abdomen mejorando la respiración completa. A su vez, mejorar la respiración influye en tener una experiencia más consciente de lo que se está haciendo y favorece que la mente permanezca despierta en el momento presente.
Son asanas perfectas para comenzar un calentamiento ya que preparan la columna para extender y flexionar, parte de su trabajo es la compensación. Lateralizar en medio de una secuencia también tiene sentido, son posiciones de ejecución más compleja cuya misión es profundizar en el aspecto equilibrante y la búsqueda de simetría, además de armonizar la energía tras una serie más intensa de asanas.
Es una obviedad que el ser humano tiene dos lados en el cuerpo, derecho e izquierdo, manifestados físicamente de diferentes maneras: dos pulmones, dos riñones, dos ojos, dos brazos y piernas, dos hemisferios cerebrales, dos testículos, dos mamas … Cuando hacemos asanas laterales podemos comprobar que con frecuencia en un lado se acumula más tensión que en el otro. El derecho es solar y el izquierdo es lunar, el yoga nos brinda la posibilidad de desbloquear y equilibrar estas energías buscando una nueva simetría.
Algunos de sus beneficios más destacados son:
– Trabajar la lateralidad favorece crear simetría física y mental.
– Son posturas que ayudan a aliviar y a corregir problemas de cifosis, lordosis y tensión cervical.
– Equilibrar nuestros laterales aumenta nuestra percepción física y mental ayudando a conectar mejor con nuestro centro.
– Son posturas que potencian la comunicación entre los hemisferios cerebrales, oxigenando la mente y creando lucidez.
– Equilibran los Nadis o canales energéticos, Ida y Píngala.
Namaste.