Posturas de yoga: Baddha Konasana

Baddha significa “atrapado” y kona, “ángulo”. En Baddha Konasana las piernas describen un ángulo con las plantas de los pies juntas y se la conoce como la postura del ángulo atado. También es conocida como la postura del zapatero ya que es la postura tradicional del zapatero indio al trabajar.
TÉCNICA DE BADDHA KONASANA
- Partimos desde Dandasana (postura del bastón) y flexionamos las rodillas hacia los lados y unimos las plantas de los pies. Acercamos las piernas al cuerpo y los talones hacia el perineo.
- Presionamos con energía y fuerza los isquiones contra el suelo mientras estiramos la columna hacia el cielo.
- Llevamos la atención hacia la cara interna de los muslos, los aductores, y nos alargamos hacia delante en su dirección, como si intentásemos tocar las paredes laterales con las rodillas.
- Aquí realizamos algunas exhalaciones largas y profundas para liberar cualquier tensión que notemos en los aductores, siempre sin forzar y respetando los límites del cuerpo. Nos podemos quedar aquí, respirando y percibiendo las sensaciones del cuerpo, de cómo se va soltando, va cediendo o si hoy el cuerpo nos lo permite, podemos:
- Sujetar los pies con ambas manos y con los pulgares separar los dedos gordos y extendemos las plantas como si fuesen libros. Así conseguiremos que las rodillas se acerquen más al suelo.
- Otra posibilidad, es que intentemos elevar el torso desde las caderas entrelazando los dedos alrededor de los pies y estirar los lados de la cintura hacia arriba.
- Ahora llevamos los codos hacia la cara interna de los muslos y presionamos hacia abajo mientras inclinamos la parte superior del cuerpo hacia delante.
RECOMENDACIONES PARA BADDHA KONASANA
- Presionar el suelo con las rodillas, los tobillos y los muslos, estirando bien la parte superior del cuerpo.
- Las plantas de los pies deben de estar completamente pegadas entre sí para que la postura sea correcta.
- Si padecemos mucha rigidez en la zona pélvica y de cadera, es recomendable el uso de una manta doblada o un cojín y apoyar la espalda en la pared.
BENEFICIOS DE BADDHA KONASANA
- Estiramiento profundo de los aductores, la cara interna de los muslos, flexibilizando las caderas y las piernas.
- Fortalecimiento de la vejiga y el útero.
- Alivia la tensión de la espalda.
- Disminuye los dolores menstruales y las pérdidas abundantes durante el periodo.
Si queréis poner en práctica esta postura os proponemos esta clase guiada por nuestra profesora Lygia Lima “Chakra Flow II: Swadishtana”
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Posturas de yoga: Torsiones
La familia de las torsiones es una de mis favoritas. Son posturas muy agradables en todas sus versiones y tienen un efecto compensatorio; encajan a la perfección casi en cualquier punto de la práctica, lubricando la columna, desestresando el organismo y tonificando los órganos abdominales.
También torsionamos en numerosas situaciones del día a día. Cuando alguien nos llama por la calle y giramos espontáneamente el tronco para mirar quién es se produce una torsión, principalmente cervical y de la parte alta del tórax; o tumbados en la cama al desperezarnos, giramos las piernas hacia un lado y el tronco hacia otro buscando activar y empezar a movernos tras muchas horas durmiendo.
Entonces ¿qué aporta la torsión en el yoga? Por encima de todo, te da conciencia en la postura y conciencia de sus efectos a nivel físico, energético y emocional.
Las torsiones nacen en la pelvis y ascienden por la columna vertebral siendo más acentuadas en la zona dorsal y cervical. Estiran la musculatura que sujeta las vértebras, fibras que organizan la posición de los discos, que están relacionadas con el equilibrio, y se exponen a debilitarse por la adaptación del esqueleto a las superficies planas de las ciudades, las malas posiciones que adoptamos con frecuencia, la falta de ejercicio y el paso de los años.
Sus beneficios más notables son:
– Torsionar comprime el abdomen y los órganos pélvicos estimulando el flujo sanguíneo.
– Flexibilizan y rejuvenecen la espina dorsal favoreciendo el riego sanguíneo en el sistema nervioso.
– La flexibilidad del diafragma aumenta mejorando la capacidad respiratoria.
– Ayudan a flexibilizar las caderas y a relajar las ingles.
– Alivian dolores de espalda y diversos trastornos de la columna vertebral.
– Los órganos internos se tonifican y el tracto intestinal mejora.
– Favorecen la eliminación de toxinas acumuladas en el hígado y el bazo.
– Son posturas que aumentan los niveles de energía y a la vez generan calma mental.
En el aspecto más sutil, las torsiones tienen un claro impacto equilibrante en nuestras emociones. Es como si al girar la columna estrujásemos el sistema nervioso, una vez que las vértebras vuelven a su lugar se produce un flujo de sangre intenso en dos direcciones, hacia el cerebro y hacia las piernas. Este flujo es también energético y le da una sana sacudida a nuestro estado anímico ayudando a desatascar emociones estancadas y a darles salida. Puede suceder que tras una práctica con muchas torsiones te sientas algo revuelto durante el día, e incluso al día siguiente, con necesidad de llorar y de soltar. Si sucede no le pongas freno ya que estás “limpiando”.
Te animo a poner más atención a las torsiones y a explorarlas desde el conocimiento de sus beneficios. Te ayudarán a deshacer tensiones profundas, tanto físicas como emocionales; dale profundidad a la respiración, permite que el estrés abandone tu cuerpo y disfruta del regreso a la posición natural y al equilibrio interno.
Namaste.